Neuropol se constituye como un compromiso formal, permanente e irrevocable con la protección de la vida, la dignidad y la estabilidad emocional del funcionario policial.
Reconocemos que la salud mental no es un asunto secundario ni individual. Es un pilar estratégico de la fortaleza institucional y una responsabilidad colectiva desde su base humana.
Declaramos que ninguna señal de sufrimiento será ignorada.
Que ningún pedido de ayuda será minimizado.
Que ninguna vida será reducida a una estadística.
Asumimos que la prevención del suicidio y del deterioro emocional en la función policial es una obligación ética, técnica y organizacional.
Proteger la mente del funcionario es proteger su vida, su familia, su vocación y la seguridad de la sociedad a la que sirve.